domingo, 1 de febrero de 2009

El hombre que nunca existió o, probablemente, Zapatero no existe

El ‘Tengo una pregunta para usted’ podría haberse celebrado en un autobús con un anuncio que dijera: probablemente Rodríguez Zapatero no existe y es que el presidente del Gobierno de España permanece virgen antes de la crisis, en la crisis y después de la crisis.

Nunca ha dicho nada, nunca ha prometido nada, nunca ha dado nada a los bancos y, prácticamente, nunca se ha sentado, vamos que se pasa la vida en pie Salvo por las noches que, en la cama, habla de los parados con su esposa y lo hace absolutamente angustiado. El resto del día se le va en sonrisas, en optimismos y en esperanzas.

Y así pasa el tiempo –se trata de ganar tiempo- entre cifras de paro, mentiras, desaceleraciones, recesiones, cierres de empresas, quiebras y catástrofes naturales –lo natural es que con ex Maleni en Fomento se nos acumulen las desgracias- y cuando no es la nieve, es el viento o el agua o los ríos que se desbordan.

Si las caras de los españoles que participaron en las preguntas a Rodríguez Zapatero, son un reflejo del estado de ánimo de los ciudadanos, no se explica muy bien el resultado de las encuestas posteriores, a no ser que el presidente haya conseguido la idiotización colectiva en 44 preguntas. Pero lo cierto es que los españoles parecemos encantados con el Gobierno, que no hay problemas y que si los hay el único que no tiene la culpa es Rodríguez Zapatero, que se puede equivocar pero por cuya imaginación jamás se le ha pasado engañar. Y, además, hace un año, nadie, nadie, nadie –por la gloria de mi madre- tenía la más remota idea de que podía haber una crisis.

Se puede equivocar pero no engaña. Se equivoca pero poco, porque se está haciendo todo para salir cuanto antes de la crisis y se van a mantener las políticas sociales y se van a hacer treintaitantas mil obras públicas. Y se van a hacer treintaitantas mil obras públicas y se van a mantener las políticas sociales. Y se van a mantener las políticas sociales y se van a hacer treintaitantas mil obras públicas… O sea, medidas serias, variadas y definitivas y, lo que es más importante, no se va a abandonar a nadie a su suerte. Por ejemplo, al ciudadano que le preguntaba qué hacía para llevar el pan a su familia y afirmaba que con la tercera parte del sueldo de Rodríguez Zapatero podría llevar algo más que pan, pues no se le abandonó a su suerte y se le dijo que ánimo, que mucho ánimo y esperanza, mucha esperanza y suerte, mucha suerte.

Porque a nadie se le oculta que el Gobierno está haciendo todo lo que está a su alcance y se van a poner en marcha trentaitantas mil obras públicas y se van a mantener las políticas sociales

Rodríguez Zapatero todo lo ha hecho bien -no en la medida que ex Maleni, pero todo bien-. Ex Maleni es la perfección hecha ministra de Fomento. Y si quien tiene que predecir no predice, los que esperan la predicción del que tiene que predecir, no pueden hacer nada porque no les llega la predicción de los que tienen que predecir y así no hay manera de ser ministra. Y entre tanto, pues tiene que coger un látigo y  fustigarse y no aguanta la vela del candelabro en el candelero.

Aparte de que la frase hecha de que ‘cada palo aguate su vela’ se refiere a palos de barco y a velas de barcos, y no a Sofía Mazagatos y a su candelabro, da la casualidad de que la ministra está ahí precisamente para eso, para aguantar palos y velas y para sacar las cosas adelante y no para dejar que, cada día, el país se le paralice por viento, agua, nieve, calor y fuego.

Y Rajoy en plan pegamento. Promete que va a mantener unido el Partido Popular ‘pase lo que pase’. Y si hay que investigar, se investiga, y si hay que cargarse gente, se la carga uno sea quien sea, y si hay que cascarles, como Fraga, pues se les casca, que para eso hay dossieres desde hace tres años y ha dado tiempo a revisarlos una y mil veces aunque se haya querido mirar para otro lado, que ya es mirar en tres años.

Ahora es Ruíz Gallardón el que tiene ‘parapolicía’ y se hacen fotos unos a otros y se siguen y se vigilan, pero no es nada, es simplemente que se tienen cariño y a lo mejor hasta se ponen cámaras para ver lo que hacen, o sea, como los maridos celosos.

Lo cierto es cada día surge una nueva noticia y, verdad o mentira, autor uno o autores otros, el desgaste y el desprestigio de los populares es evidente. Puede ser ¿o no? que vayan a por Esperanza Aguirre como afirma ella misma. Puede ser ¿o no? que vayan desde dentro o que vayan desde fuera como se empieza a insinuar en ciertos círculos del PP, y hasta es posible ¿o no? que a señores como a Manuel Fraga el asunto les tenga sin cuidado. Pero que el rebufo de lo que pasa o no pasa en Madrid va a llegar a Galicia y a Euskadi y a Europa es innegable y, de hecho, en Génova hay preocupación y se trabaja no sólo por esclarecer lo que está pasando sino para minimizar los efectos colaterales de lo que está pasando. Todo eso sin contar los efectos –colaterales, por supuesto- de la reaparición de Rodrigo Rato en olor de doctor honoris causa.

Y, mientras, la ministra de Fomento encantada con la nevada. Y es lo que asegura ex Maleni, palos y velas aparte: como dicen que dicen los periodistas, no dejes que la realidad te estropee un buen titular. Pues la ministra se aplica el cuento y, aunque sea a latigazos, no deja que una comparecencia le estropee una bonita nevada.

Félix Gallardo es periodista

No hay comentarios:

Publicar un comentario